EL ICUF Y SU POSICIÓN FRENTE AL ANTISEMITISMO Y LA JUDEOFOBIA

El ICUF considera el antisemitismo y la judeofobia como una manifestación discriminatoria, prejuiciosa y persecutoria, que fomenta el odio y vuelve maleables a las masas. Expresa preocupación por el fomento de estas formas de odio en las sociedades aquejadas por desigualdades sociales, culturales y políticas, donde son utilizadas como instrumento de distracción en circunstancias de conflicto económico, social o político. Ese odio infringido con fines perversos e impuesto artificialmente se expresa con la violencia que caracteriza las ideas que lo sostienen, y adquiere mayor gravedad cuando se origina en políticas estatales.

Frente a las diversas formas declaradas o encubiertas del antisemitismo y la judeofobia, el ICUF asume una actitud de lucha permanente, movilizadora y esclarecedora, la que queda encuadrada en el marco general de acción contra la discriminación. Recurre a acciones pedagógicas en el presente y a la memoria de las experiencias históricas vividas por el pueblo judío: especialmente, a la sufrida bajo el yugo nazi-fascista.

Considera que la condena y la acción contra el antisemitismo y la judeofobia son batallas que no solo interesan al judaísmo, sino que atañen y afectan a la sociedad entera. Es responsabilidad de los Estados, principalmente, y de la sociedad toda instrumentar los medios y los recursos que permitan su erradicación, por significar un factor atentatorio a la convivencia humana.

Rechaza, especialmente, cualquier tipo de negacionismo, banalización y justificación de las masacres nazifascistas producidas durante la Segunda Guerra Mundial, así como de otras sucedidas contra otros pueblos y/o naciones en el presente y a lo largo de la historia.

Se entiende necesario establecer los siguientes conceptos:

JUDI0/A: Es todo ser humano que se siente parte integrante del pueblo judío por decisión propia, sea esta de índole religiosa, cultural, social, gastronómica, por transmisión familiar o lugar de residencia, sin importar el origen matrilineal.

ISRAELITA: Remite a la antigua denominación de personas o entidades judías, basada en la milenaria historia del pueblo judío y sus doce tribus.

ISRAELÍ: Alude a cualquier individuo nacido en el Estado de Israel o que ha adoptado esa nacionalidad, con abstracción de cualquier otra consideración. De los actuales diez millones de habitantes del citado país, el 23% no es judío y, aproximadamente, unos nueve millones de judíos habitan en otras regiones. De lo que se desprende que no todos los israelíes son judíos ni todos los judíos son israelíes.

SIONISMO: Concepto político concebido a fines del siglo XIX con miras a la fundación de una nación moderna para el pueblo judío, objetivo materializado en mayo de 1948, con la creación del Estado de Israel. En sus orígenes el sionismo fue un movimiento político amplio y diverso, del que formaban parte sectores laicos, religiosos, de derecha o de izquierda. En la actualidad, sin embargo, se ha convertido en un proyecto político nacionalista, racista y supremacista.

SIONISTA: Partidario o simpatizante (judío o no judío) del sionismo.

El ICUF trabaja y se expresa con su propia definición de “antisemitismo». A su vez, se encuentra actualmente adherido a la IHRA y expresa la necesidad de complementar la definición de “antisemitismo” de esta, con la elaborada por la Declaración de Jerusalén.

https://holocaustremembrance.com/
https://jerusalemdeclaration.org/

SEMITA: Persona que pertenece a alguno de los pueblos que integran la familia formada por los árabes, los judíos y los asirios, todos ellos descendientes de Sem.

ANTISEMITA: Si bien por su etimología el vocablo implica una discriminación étnica hacia cualquiera de los pueblos que conforman el colectivo semita, históricamente ha sido utilizado como expresión de hostilidad y prejuicio contra el pueblo judío.

JUDEOFOBIA: Término que refleja el odio específico e irracional contra los judíos. Basta ser judío, o tener antecedentes judíos, para convertirse en objeto de repudio y condena.