Quiénes Somos

E
s la representación y expresión orgánica de una corriente de opinión y de acción de la colectividad argentina-judía que, por sus precedentes históricos y las condiciones socioculturales de la actualidad, se define como laica, progresista, humanista, antifascista, antidiscriminatoria e internacionalista.
Es argentina-judía porque sus orígenes reconocen dos vertientes no contrapuestas: la argentina y la judía. En consecuencia, se considera consustanciada con el devenir de la sociedad argentina, de la que forma parte a través de sus más genuinas tradiciones y realizaciones populares y nacionales y, al mismo tiempo, se encuentra indisolublemente ligada al desenvolvimiento del pueblo judío, de cuyo patrimonio cultural, construido creativamente a través de las sucesivas generaciones, se asume como heredero y partícipe.
Es laica porque en sus acciones prescinde de toda connotación religiosa, y porque no acepta intromisión de la religión en el Estado ni en la educación pública.
Es progresista, humanista, antifascista, antidiscriminatoria e internacionalista. Manifiesta su claro interés por las causas de los pueblos originarios, las causas ambientales, y por los derechos de las diversidades, porque:
Entidades adheridas
Integración
Por tratarse de una entidad de segundo grado, la conforman las entidades primarias que adhieren a la plataforma común, elaborada por consenso entre sus representantes, de acuerdo con las diversas instancias estatutarias.
En relación con cada entidad primaria: puede asociarse toda persona que adhiera y/o elija participar de las diferentes actividades, siempre que respete la identidad institucional, sin distingos de ninguna naturaleza.
El ICUF se dirige
Fundamentalmente, a satisfacer las necesidades sociales, culturales, educativas, deportivas, recreativas, políticas no partidistas, de personas que pertenecen a la colectividad argentino-judía, y de aquellas que, sin serlo, desean participar de la vida de las instituciones y de la Federación.
EL ICUF COMO PARTE DE LA COLECTIVIDAD
Las entidades que lo componen, y el ente central que las aglutina, forman parte de la colectividad argentina judía y promueven la vinculación con el conjunto de la sociedad en la prosecución de objetivos comunes.
EL ICUF COMO PARTE DE
LA SOCIEDAD ARGENTINA
Como parte integrante de la sociedad argentina, interviene activamente en los procesos sociales, políticos y culturales que se desarrollan en el país; participa en las luchas por los Derechos Humanos Universales; brega por la continuidad y profundización de las políticas de juicio y castigo a todos los causantes del genocidio de la última Dictadura cívico-militar-eclesiástica; levanta las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, de Ni Una Menos, de las diversidades LGBTIQ+, de la educación pública, de la salud pública, de los pueblos originarios, y se opone a toda forma de discriminación, impunidad y negacionismo. A estos efectos, actúa a través de las entidades adheridas y de la Federación y, simultáneamente, en conjunto con grupos de la sociedad en general, con criterios pluralistas ante las más diversas problemáticas, y con una actitud de compromiso colectivo frente a las acciones que de estas deriven.
EL ICUF Y SU RELACIÓN CON
LA COLECTIVIDAD JUDÍA
Concibe a la colectividad argentina-judía y a las existentes en otros países del mundo como parte del pueblo judío.
Considera que el conjunto de las colectividades judías radicadas en diversas partes del mundo conforma al pueblo judío, y que todas y cada una de estas existe como ente independiente del Estado de Israel; con sus rasgos propios, con diferentes formas de organización, pero interconectadas por razones históricas, ancestrales, culturales y tradicionales.
Como contribución a su propio desarrollo comunitario, el ICUF fomenta el vínculo entre comunidades y las relaciones intercomunitarias, por sobre las diferencias de Estados, de medios y de idiomas corrientes, de manera creativa y constante.
EL ICUF Y LA TERMINOLOGÍA ESPECÍFICA
Se entiende necesario establecer los siguientes conceptos:
JUDI0/A: Es todo ser humano que se siente parte integrante del pueblo judío por decisión propia, sea esta de índole religiosa, cultural, social, gastronómica, por transmisión familiar o lugar de residencia, sin importar el origen matrilineal.
ISRAELITA: Remite a la antigua denominación de personas o entidades judías, basada en la milenaria historia del pueblo judío y sus doce tribus.
ISRAELÍ: Alude a cualquier individuo nacido en el Estado de Israel o que ha adoptado esa nacionalidad, con abstracción de cualquier otra consideración. De los actuales diez millones de habitantes del citado país, el 23% no es judío y, aproximadamente, unos nueve millones de judíos habitan en otras regiones. De lo que se desprende que no todos los israelíes son judíos ni todos los judíos son israelíes.
SIONISMO: Concepto político concebido a fines del siglo XIX con miras a la fundación de una nación moderna para el pueblo judío, objetivo materializado en mayo de 1948, con la creación del Estado de Israel. En sus orígenes el sionismo fue un movimiento político amplio y diverso, del que formaban parte sectores laicos, religiosos, de derecha o de izquierda. En la actualidad, sin embargo, se ha convertido en un proyecto político nacionalista, racista y supremacista.
SIONISTA: Partidario o simpatizante (judío o no judío) del sionismo.
SEMITA: Persona que pertenece a alguno de los pueblos que integran la familia formada por los árabes, los judíos y los asirios, todos ellos descendientes de Sem.
ANTISEMITA: Si bien por su etimología el vocablo implica una discriminación étnica hacia cualquiera de los pueblos que conforman el colectivo semita, históricamente ha sido utilizado como expresión de hostilidad y prejuicio contra el pueblo judío.
JUDEOFOBIA: Término que refleja el odio específico e irracional contra los judíos. Basta ser judío, o tener antecedentes judíos, para convertirse en objeto de repudio y condena.
EL ICUF EN RELACIÓN CNONEL CONFLICTO DE MEDIO ORIENTE
Considera que el Estado de Israel es la entidad política que organiza a quienes habitan su territorio y entiende que, por su gravitación política, cultural y afectiva, para muchas personas se constituye como referencia de identidad. Sin desconocer esa influencia, el ICUF afirma el principio de la independencia y del pluricentralismo de la vida judía.
Ratifica las resoluciones 181/242 de las Naciones Unidas, las que sostienen la legitimidad de la existencia soberana del Estado de Israel y los derechos inalienables del pueblo palestino a su propio Estado soberano.
Apoya a los sectores democráticos, pacifistas, fraternales y progresistas de la sociedad israelí; valora sus experiencias de vida y de lucha, y recibe sus aportes en el terreno de las ideas y de sus manifestaciones culturales, para enriquecer su propio acervo.
Adhiere a los esfuerzos pacifistas de sectores israelíes y palestinos, y los empeños locales e internacionales que contribuyan a lograr la paz.
Desde su concepción humanista condena la ocupación, la expansión colonialista y los crímenes de toda índole, especialmente aquellos de lesa humanidad que se cometen en nombre de una población; manifiesta su repudio ante las acciones terroristas sobre civiles.
Condena el genocidio, es decir, “la eliminación material, moral y cultural” del pueblo palestino, mediante la limpieza étnica, la hambruna, la destrucción planificada de sus casas y de la infraestructura sanitaria, educativa y de todo tipo.
Rechaza el plan de EE. UU., país que apoya la creación del Gran Israel, con el fin ulterior —entre otros— de quedarse para sí con un gran proyecto inmobiliario: la creación de la gran Rivera de Gaza.
Condena toda manifestación de fundamentalismo de Estado, de grupo o de persona, y toda violencia que retrase el arribo a una justa solución del conflicto. Rechaza el accionar de los colonos en Cisjordania, quienes ejecutan acciones equivalentes a pogromos, así como los ataques terroristas de Hamás, organización terrorista que no repara en provocar víctimas civiles en pos de lograr sus objetivos. Ambos fundamentalismos se necesitan y retroalimentan.
Reafirma la convicción de lograr la paz a través de la idea fuerza de “Dos pueblos-Dos Estados” soberanos, con las fronteras establecidas anteriores a la Guerra de1967 (“la Línea Verde”), y la voluntad de arribar a soluciones negociadas que entre las partes convengan, que incluyan el problema de los refugiados y otros temas en disputa.
EL ICUF Y SU POSICIÓN
FRENTE AL ANTISEMITISMO Y LA JUDEOFOBIA
Considera el antisemitismo y la judeofobia como una manifestación discriminatoria, prejuiciosa y persecutoria, que fomenta el odio y vuelve maleables a las masas. Expresa preocupación por el fomento de estas formas de odio en las sociedades aquejadas por desigualdades sociales, culturales y políticas, donde son utilizadas como instrumento de distracción en circunstancias de conflicto económico, social o político. Ese odio infringido con fines perversos e impuesto artificialmente se expresa con la violencia que caracteriza las ideas que lo sostienen, y adquiere mayor gravedad cuando se origina en políticas estatales.
Frente a las diversas formas declaradas o encubiertas del antisemitismo y la judeofobia, el ICUF asume una actitud de lucha permanente, movilizadora y esclarecedora, la que queda encuadrada en el marco general de acción contra la discriminación. Recurre a acciones pedagógicas en el presente y a la memoria de las experiencias históricas vividas por el pueblo judío: especialmente, a la sufrida bajo el yugo nazi-fascista.
Considera que la condena y la acción contra el antisemitismo y la judeofobia son batallas que no solo interesan al judaísmo, sino que atañen y afectan a la sociedad entera. Es responsabilidad de los Estados, principalmente, y de la sociedad toda instrumentar los medios y los recursos que permitan su erradicación, por significar un factor atentatorio a la convivencia humana.
Rechaza, especialmente, cualquier tipo de negacionismo, banalización y justificación de las masacres nazifascistas producidas durante la Segunda Guerra Mundial, así como de otras sucedidas contra otros pueblos y/o naciones en el presente y a lo largo de la historia.
EL ICUF FRENTE A LOS ATENTADOS A
LA EMBAJADA DE ISRAEL Y LA AMIA
Apoya a las organizaciones que permanentemente bregan por la búsqueda de Verdad y Justicia.
Exige que el Estado Nacional cumpla con su obligación de esclarecer los atentados y las maniobras de encubrimiento destinadas a brindar impunidad a sus autores materiales e intelectuales.
El ICUF, Y LA EDUCACIÓN, LA CULTURA Y EL DEPORTE
Se considera a la educación, la recreación educativa, la cultura y el deporte como un derecho. Este posicionamiento ideológico contribuye a la construcción de ciudadanías: infancias, adolescencias, juventudes y adulteces.
Se entiende a la educación sostenida sobre tres ejes:
● La Pedagogía de la Memoria se propone transmitir y visibilizar los pasados atravesados por violencias estatales como el Holocausto (jurbn, en ídish), terrorismos de Estado y genocidios. Es una perspectiva para abordar el pasado reciente desde las emergencias del presente. La Pedagogía de la Memoria es crítica y emancipatoria. Enfatiza sobre cómo contar el horror y porqué hacerlo, sobre la base de los consensos sociales alcanzados en la Argentina desde 1983 como construcción cotidiana y transversal. Con esto, disputa el sentido común del presente sobre lo que nos pasó y lo que queremos que nos suceda como sociedad democrática.
● La Educación Ambiental Integral es un proceso educativo transversal y permanente que defiende la sustentabilidad como proyecto social; busca la formación de una conciencia ambiental, la construcción de una racionalidad y la formación de una ciudadanía que ejerza su derecho a un ambiente sano, digno y diverso.
● La Educación Sexual Integral es un posicionamiento respecto de la enseñanza y del aprendizaje que promueve información, conocimientos y habilidades para consolidar la autonomía en la toma de decisiones responsables respecto a la sexualidad, el cuidado del cuerpo y las relaciones interpersonales. Es una herramienta fundamental para la construcción de ciudadanías democráticas y participativas a partir del respeto, el diálogo y la inclusión. Adquiere un papel fundamental en las instituciones adheridas y en el ICUF. Es incorporada transversalmente a todas las actividades. La ESI posibilita la desnaturalización e invita a volver a pensar las prácticas, englobadas en el marco normativo actual, con una mirada afectiva. La ESI nos atraviesa como sujetos individuales y colectivos; es ineludible al trabajar vínculos, sentimientos, valores, emociones y sensibilidades que constituyen al ser humano.
Se entiende a la cultura como una dimensión que abarca la totalidad de las prácticas humanas y las acciones colectivas, que explica la emergencia y el curso de los movimientos sociales. Es un repertorio históricamente estructurado de tradiciones, producciones artísticas, bibliográficas y de memoria que es usado para configurar prácticas. La cultura judeo-argentina no religiosa en la que el ICUF se constituye recupera lo valores fundamentales ya expresados en esta presentación. El ICUF la asume como su patrimonio cultural construido creativamente a través de las sucesivas generaciones, y se posiciona como garante y partícipe, al darle realización a través de nuestras prácticas cotidianas, instituciones, organizaciones sociales, grupos, archivos y bibliotecas
Entendemos a la cultura, y a la cultura judía en particular, como la herramienta fundamental para hacer, contar y representar la historia de los pueblos. Es imprescindible que seamos los protagonistas de las vivencias quienes participemos activamente, y que contemos nuestras visiones y versiones de lo que vivimos como pueblo.
Entendemos a las actividades deportivas como espacios de participación social, comunitarios, inclusivos, con una perspectiva de cuidado y respeto sobre los cuerpos, las normas y lo colectivo. Fomentamos un deporte creador de vínculos, lazos de solidaridad y confianza, y que promueva el trabajo en equipo sobre la base de generar ámbitos de contención desde la práctica de la actividad física, la que tiene impacto en el bienestar psicofísico.
El ICUF reivindica la relevancia de la educación, cultura y deporte desde una perspectiva idishista y universal. Trabaja sentando bases en el pasado, construyendo el presente, pensando futuros que reflejan los valores y posicionamientos de la Federación.
El ICUF EN RELACIÓN CON JUVENTUDES
Se considera la necesidad de crear un camino con perspectiva de futuro, que contenga mirada revolucionaria y crítica hacia la actualidad. Emerge la necesidad de promover la participación y el desarrollo de las miradas de las juventudes. Se considera relevante para la permanencia y revitalización de las instituciones la participación activa de jóvenes que propongan nuevas perspectivas, con la frescura de un reciente e incipiente recorrido federativo.
El ICUF EN RELACIÓN CON LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y DIVERSIDADES
El ICUF, en la sociedad desigual en la que vivimos, considera necesario visibilizar, potenciar y construir colectivamente, a partir de las distintas diversidades e identidades de género. Entiende que no debe existir ningún tipo de minoría sometida a los intereses hegemónicos. Por lo tanto, desde las instituciones y la Federación se apuesta a una política inclusiva que contemple la participación, expresión y escucha del entramado cultural del cual forma parte, desde la igualdad de derechos.
Ante los discursos de odio machistas, misóginos, homofóbicos y transodiantes con creciente alcance, así como de sus concreciones en acciones violentas, que hallan su corolario en los femicidios, transfemicidios/travesticidios y lesbicidios, el ICUF considera necesario destacar su apoyo a las luchas feministas plurinacionales y las del colectivo LGBTIQ+, puesto que estas luchas hoy son, esencialmente, luchas por la vida.
A su vez, el avance de las políticas odiantes nos exige no solo la visibilización de toda lucha en defensa de todas las identidades vulneradas —y sus reclamos por derechos equitativos—, sino también la integración completa de estos reclamos y vivencias, de manera transversal, dentro de nuestros espacios.
Entiende que estas perspectivas deben estar presentes en toda circunstancia en la que nos encontramos defendiendo una sociedad justa para toda persona que forme parte de esta.
EL ICUF EN RELACIÓN A LA SUSTENTABILIDAD DEL PLANETA, EL CUIDADO DEL AMBIENTE
El ICUF trabaja por la defensa de los bienes naturales comunes, desde una perspectiva opuesta al extractivismo. Se opone al fracking y la megaminería: en consonancia, apoya a las comunidades que luchan en defensa de los bienes comunes y contra la extranjerización del territorio.
Promueve prácticas sustentables y de concientización en el cuidado ambiental y alienta las iniciativas que incentiven el consumo local y las producciones agroecológicas, que fortalezcan la economía popular, social y solidaria antimonopólica.
No pierde de vista que el cambio climático, producto de la extracción y consumo desmedido de bienes comunes, está generando graves problemas para el futuro de la Humanidad y de nuestra casa común, el planeta Tierra.










